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jueves, 5 de junio de 2014

"Candy" de Luke Davies. Un libro sobre substancias adictivas, adictos y sus adicciones.

Candy es, por encima de todo, una historia de amor. Una historia de amor entre dos personas. Una historia de amor entre adictos y la heroína.
"Everything is fucking beautiful! I'm so in love. I've just met Candy, it's been a month or two. (...) It's weird how you can be going along and all you're thinking about is heroin, and then you meet somene, and other thoughts get in there. It makes it like meeting Candy was meant to happen."
Con un tono que se mueve entre lo coloquial y poético, es un libro que resulta emotivo y triste hasta en los momentos felices, porque siempre pesa la sombra de que no son más que ficción y una ilusión. Narrado en primera persona, Davies te mete en la cabeza de un adicto cualquiera, el narrador no tiene ni siquiera nombre, y te obliga a comprender cómo piensa y qué lo mueve. De una forma hipnótica y frustrante, te involucras en su historia. En sus fracasos (muchos) y triunfos (pocos). Escuchas sus reflexiones más íntimas, conoces qué lo atemoriza, qué es lo desea, sabes que quiere cambiar y dejarlo todo pero ves cómo no lo intenta con las suficientes ganas y cómo siempre se deja vencer mientras vive el mismo día una y otra vez. Davies crea el retrato de un ser egoísta que justifica cada una de sus decisiones contándose una mentira tras otra y buscando excusas para sentirse un poco mejor consigo mismo.
"We would always talk of stopping and always find a reason not to" 
Todo eso se intercala con el típico chico conoce chica, y chico y chica se enamoran, que aquí no tiene nada de típico mucho de real. Su relación con Candy, su obsesión con ella y cómo lo estropea todo cada vez más sin apenas darse cuenta. Todo está ahí, se siente y casi se puede tocar.
"We stood in the silence for a moment and hugged, pleased with the ease of the earn. In the middle of hugghing I realized that there was this other stuff, that I loved Candy and felt enormous warmth, for her, for us, for the situation, for the way we were in it together, for better or for worse."
Más que una novela, se podría considerar como un conjunto de pequeñas historias sobre el día a día de Candy y él, pero funcionan a la perfección como una sola. Llena de constrastes y comparaciones, es un libro lleno de dolor y desesperación, y a la vez está lleno de idealismo y esperanza. Es gráfico y crudo en ocasiones, y en otras, resulta dulce, y hasta alegre y esperanzador. El amor de los protagonistas es inocente y puro a sus ojos, pero al de los nuestros, egoísta e inexistente. Son dos personas planean un futuro juntos y sin drogas, cuando están colocados, pero que no son capaces de entenderse sin químicos de por medio porque no ven más allá de la hora en la que puedan conseguir la siguiente dosis. 
"We mixed up and had the blast and fell into each other's arms and told each other how very ver much we loved each other. How we had such a bright future, all abundant love, this intense thing, and how very stupid it would be to throw it all away and fuck up on dope. How we would stop again tomorrow. In that bliss, in that love, in that confidence, in that melting, you couldn't doubt it was true."

¿Lo habéis leído?

lunes, 7 de abril de 2014

"Juliet, desnuda" de Nick Hornby. Un fan, su novia, el ídolo y un baño.

Durante la mayor parte de los últimos cuarenta años, ella había pensando que no hacer algo evitaría de alguna manera el arrepentimiento, cuando en realidad, era cierto, justamente lo contrario.

Julieta, desnuda va sobre un fan, su novia, el ídolo y un pequeño pero muy dedicado fandom. Y un baño.

¿El fan? Duncan. Británico. Cuarenta y tantos. Le encanta The Wire (¿Y a quien no?). Es fan obsesivo de Tucker Crowe y administrador del mejor foro sobre él que hay por los interneses. Viaja desde la lluviosa Inglaterra a la soleada California para ver un baño (entre otras cosas, of course).

¿Su novia? Annie. Britanica. Cuarenta tacos. Trabaja en un museo. Es una chica del montón. Se siente insatisfecha con su vida. Sigue a Duncan a ver el mencionado baño. Eso es amor verdadero y no el encaprichamiento de esos adolescentes de la Verona del siglo XVI.

¿El ídolo? Tucker Crowe. Americano. También en sus cuarenta. Una vez fue estrella del rock, ahora es padre. Algo épico le pasó en ese baño (¿George Michael quizás?). Lleva años desaparecido.

Puede que os hayáis dado cuenta que todo los protagonistas ya han alcanzado la cuarentena, lo que implica que es obligatorio hacerlos pasar por una crisis de mediana edad y obligarles a hacerse preguntas del estilo ¿Qué hubiera pasado si...?, ¿Sería todo diferente si...? o cualquier otra que lleve un si condicional en su estructuraPor si eso no fuera poco, el señor Crowe decide publicar un disco llamado Juliet, desnuda, una versión en acústico de su exitoso disco, Juliet. ¿Bazofia? ¿Obra de arte? El debate es la gota que colma el vaso en la vida de los protagonistas y todo se le va de las manos.

Todo pinta de rechupete, o ¿no?. Entretenido, interesante y Hornby mantiene su tan característico estilo divertido y a la vez refinado y pulido. Estaba on fire mientras leía Juliet, desnuda. Todo era brillante  y la exposición de los grandes éxitos y fracasos de los personajes estaba ejecutada de una manera tan perfecta y con tanta personalidad, que nada podía ir mal... Pero lo fue. Hornby se quedó sin gasolina en mitad del vuelo e intentó salvar día con un aterrizaje forzoso. No sé si todo esto fue causado por desidia, aburrimiento o por falta de ideas pero la cagó de lo lindo con un desenlace que se nota apresurado. Debía de tener algo más importante que hacer o un sitio más divertido en el que estar, porque decidió terminar la trama de la primera forma que se le vino a la cabeza sin darle demasiadas vueltas.

¿Lo habéis leído? ¿Habéis leído algo más de Nick Hornby?

miércoles, 19 de marzo de 2014

La dalia negra de James Ellroy. Un crimen turbio en el bajo Hollywood

Si sois capaces de superar las 100 primeras páginas que pueden provocar que más de uno roce el tedio, terminaréis el libro sin problemas. Promesa de girl scout. Porque es a partir de ahí que, una vez desarrollados los antecedentes fácticos y psicológicos de los personajes minuciosamente, Ellroy se pone ropa de faena, entra en materia y tira por ahí el mutilado, amoratado, acuchillado y torturado cadáver de Betty Short, la típica aspirante a actriz dispuesta a hacer cualquier cosa para conseguirlo, para que Blanchard y Bleichert, detectives de la policía de L.A., lo descubran.

En La Dalia Negra hay todo lo que se podría esperar de un clásico de la novela negra. Policías corruptos. Femme fatales. Chicas de baja moral. El bajo Hollywood. Asesinatos. Violencia. Tugurios. Secretos. Starlettes. Millonarios. Hijas de millonarios. Sexo. Chantajes. Drogas. Moteles cochambrosos. Asuntos muy turbios. Alcohol. Morbo. Pasados truculentos. Obsesiones. Los años 40. Triángulos amorosos. Descubrimientos inesperados. Etc, etc, etc.

A Ellroy le gusta enrollarse y casi nos da el número del carnet de identidad de los personajes. Es detallista y minucioso, y a veces peca de excesivo narrando cosas que podrían calificarse de superfluas ( pero sólo en apariencia) y otras de innecesarias (que en realidad son para despistar). El que no conozca su estilo o no se haya informado sobre su afición a dejar pistas en las líneas narrativas más insospechadas, desesperará antes de que la chica del título estire la pata. Pero en esos momentos en los que parece que no hay luz al final del túnel y que nada avanza, hay que tener en mente que Ellroy siempre se guarda algo gordo en la manga. Always.
Los giros no son abundantes durante buena parte del libro pero sí contundentes y de tal calibre que provocaron que mis pupilas se dilatasen y yo entrara en un estado de necesidad compulsiva por seguir leyendo que se transformó en obsesión durante la recta final. Cuando creía que todo estaba finiquitado. ¡BAM! ¡HULK APLASTA! Ellroy vuelve a la carga. Deja todo perfectamente zanjado y sin posibilidad de réplica. Nada falta y nada sobra.


¿Habéis leído La Dalia Negra? ¿Visto la película?

domingo, 16 de marzo de 2014

Tres pasos para convertirse en un erudito de "La letra escarlata" sin haber leído "La letra escarlata".



Nota: Está todo en english pitinglis así que desempolvar todo lo que habéis aprendido en el colegio y demostrad que Series Yonkis ha hecho mucho bien por este país.

La Letra Escarlata que se publicó hoy mismo hace la tira de años, allá por el sXIX, es considerada por muchos como un libro complicado, complejo, difícil, peliagudo, intrincado y enrevesado. No porque pase mucho en la historia, que no pasa. No porque tenga chiquicientos personajes cada uno con sus movidas, que tampoco. Más bien porque está lleno de mucho simbolismo y significados ocultos que se nos escapan a la mayoría de los mortales. Pero no pasa nada, para eso estoy aquí, para ahorraros el trabajo de leerlo y poder fardar de haberlo hecho sin haber tocado una página del libro. Se recomienda tener un ejemplar en la biblioteca para apoyar vuestra afirmación.


1. Ideas basicas by Los Simpson.



2. Toca entrar en materia con el análisis serio y acádemico de Thug Notes.



3. Momento de asentar los conceptos básicos en Too long, didn't read y sus microrresúmenes un tweet de largo.

Cuantos quebraderos de cabeza me hubiera ahorrado en la ESO si tuviesen un resumen de La celestina. 

Y para terminar y descansar un poco las neuronas, me voy a ver Rumores y mentiras con Emma Stone, basada de alguna manera muuuuuy libre en La Letra Escarlata. En realidad poco tiene que ver con La Letra Escarlata, pero buscar excusas para volver a verla es uno de mis hobbies favoritos. 

                                         



Y vosotros, ¿habéis leído La Letra Escarlata?

lunes, 3 de marzo de 2014

Recapitulando... Febrero 2014

Este ha sido un mes muy raro y eso se refleja en lo variopinto de mis lecturas. Cada cual de su padre y de su madre, como podéis ver...




Por un lado está la biografía de ese señor de más de 60 tacos pero muy bien conservado, llamado Bruce Springsteen, muy interesante pero con tantas erratas y faltas de ortografía que había momentos en los que alcanzaba un estado de ira nivel voy-a-quemar-contenedores-y-alterar-el-orden-público, una novela gráfica, si es que Fagocitosis se puede calificar de eso... fue una experiencia bastante peculiar, aunque satisfactoria eso sí, y dos novelas cortas, Chesil Beach y Brooklyn.
Además de eso, leí las primeras veinte o treinta páginas de aproximadamente ocho libros (sí, habéis leído bien), hasta que encontré uno con el que más o menos me he asentado, siendo el afortunado... *redoble de tambores* James Ellroy y su Dalia Negra *aplausos y vítores*.

La chiquitina de las Brönte ha sido la única capaz de ponerme los dientes largos y a mi lista de pendientes sólo se unió "La inquilina de Wildfell Hall". Si tengo suerte, mis plegarias y mis dedos cruzados han servido para algo, hoy llegará el ejemplar que pedí a la librería y seré su flamante nueva propietaria. ¡Que emoción! 



¿Cómo os ha ido a vosotros?

miércoles, 26 de febrero de 2014

"Chesil beach" de Ian McEwan. 97% de pura perfección.

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Chesil Beach una historia pequeña sobre personajes normales y corrientes. Es un relato íntimo (muy íntimo...), delicado y romántico sobre la noche de bodas de Edward y Florence, una pareja de jóvenes idealistas, soñadores, castos y puros, en la Inglaterra sexualmente reprimida de los años 50. Los miedos, las dudas y la incertidumbre están a flor de piel cuando el momento para el que se habían reservado se va acercando, porque claro, de aquella no existían cosas como Sexo en Nueva York ni otros productos de análoga naturaleza para resolver todas las dudas que les pudieran surgir a los pobres pipiolos.

Todo lo que ella necesitaba era la certeza de su amor, y el consuelo de que no había prisa alguna cuanto toda una vida se alzaba delante de ellos.

En medio de un cúmulo de palabras bonitas, enrevesadas y escogidas con la habitual diligencia a la que Ian nos tiene tan acostumbrados, todo transcurre a velocidad de caracol, lo que nos permite conocer a los personajes con la misma celeridad con la que ellos se van conociendo más a fondo, es decir, despacito y con buena letra. Lleno de flashbacks y recuerdos, entendemos la forma de ser y de pensar de cada uno, quienes son y porque son así, conocemos sus pensamientos y las interpretaciones que hacen, no siempre muy acertadas, de las reacciones de su media langosta (o media naranja para los que no se manejen en el lenguaje de Phoebe Buffay).

Todo suena tan perfecto e ideal que habiendo pasado el ecuador ya le estaba buscando un hueco en mi estantería de libros im-presionantes, en dos palabras, pero algo falló en la maquinaria (¿o quizás fui yo que no supe apreciarlas?) y me dejó insatisfecha. Fue una delicia leer casi cada una de las páginas y saborearlas poco a poco como la trama exige. Adoré el 97% del libro y besé el suelo que pisaba, pero las últimas tres, cuatro, cinco páginas estropearon la fiesta después de haberlo estado petando al máximo. La conclusión de la historia impidió que fuera un libro redondo. Que no es que no me gustase, que lo hizo. Más o menos. Pero me dejó un poco a medias... Para mí, Ian flojeó en el sprint final, cuando deja de mirar hacia el pasado de los personajes y decide mirar hacia el futuro, porque una historia basada en la construcción minuciosa de los personajes y de su frondoso mundo interior requería algo más.

Así es como el curso de una vida puede cambiar: No haciendo nada

Esas últimas páginas de la discordia fueron la consecuencia del acalorado debate interno que mantuve hace una semana sobre si darle cuatro o cinco estrellas en Goodreads. Al final terminé dándole cinco por los buenos momentos que me hizo pasar... Soy una nostálgica. Bah, no me hagáis ni caso y olvidaros de esta pequeña diatriba, porque en realidad, ¿que son 5 páginas de 120?

¿Lo habéis leído? ¿Os gustó?¿Que libros os decepcionaron con su final?

jueves, 13 de febrero de 2014

#mugsandbooks

Hace ya unos cuantos dias, Serendipia propuso en su blog que arrejuntáramos uno de nuestros libros con la taza con la que mejores migas creíamos que iba a hacer. Yo, para no perder las buenas costumbres, la subo in extremis un día antes de que termine el plazo. Eso es vivir al límite y lo demás son tonterías.

Aquí está la foto del libro y la taza, que está posando con su perfil bueno.

La taza con sus motivos tan silvestres y la portada, medio campestre ella, creo que han nacido para entenderse. Además, no se porqué, pero cada vez que la uso me recuerda a la campiña inglesa y a la casa de campo de la familia Tallis.

Si no lo habéis hecho ya se os echa un poco el tiempo encima pero, ¿os animáis a participar?

viernes, 7 de febrero de 2014

Razones por las que hincarle el diente a "84, Charing Cross Road" de Helene Hanff

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1. Es una novela epistolar sobre la época pre-Book Depository, y siempre resulta cuanto menos interesante conocer lo tedioso y engorroso que era, hace no tanto tiempo, comprar libros raros raros de esos de los que casi nadie ha oído hablar. Sólo pensar en tener que hacer todas las gestiones vía correo ordinario, me quita las ganas.... ¡Mira que tarda eso! Y más aún si la librería se encuentra al otro lado del charco... Entre que pides el libro, te lo empaquetan, te lo mandan, que si llega, que si no llega, que si cruzas los dedos y ten encomiendas a todos los Santos para que no se haya perdido, que si finalmente llega a Correos y te lo lleva el cartero a casa, te da casi tiempo a leerte Los miserables. Casi.
2. Un libro sobre libros y el amor hacia los libros. Eso lo convierte en un must para toda estantería bibliófila que se precie.
3. El sarcasmo y sentido del humor de Helene te arrancarán más de una sonrisilla (yo, además, también conseguí una mirada extraña del señor que tenía enfrente en el bus por estar poniendo cara de boba mientras lo leía).
4. Es un libro que entra tanto si te apetece leer algo que tira más hacia una hamburguesa, porque no te apetece comerte el tarro y quieres ir sobre seguro con algo que sabes que te va a gustar, como si prefieres algo más refinado como un plato de diseño.
5. Por esto:
Cada primavera hago una limpieza general de mis libros y me deshago de los que ya no volveré a leer, de la misma manera que me desprendo de las ropas que no pienso ponerme más. A todo el mundo le extraña esa forma de proceder. Mis amigos son muy peculiares en cuestión de libros. Leen todos los best sellers que caen en sus manos, devorándolos lo más rápidamente posible..., y saltándose montones de párrafos según creo. Pero luego, JAMÁS releen nada, con lo que al cabo de un año no recuerdan ni una palabra de lo que leyeron. Sin embargo, se escandalizan de que yo arroje un libro a la basura o lo regale. Según entienden ellos las cosas, compras un libro, lo lees, lo colocas en la estantería y jamás vuelves a abrirlo en toda tu vida, ¡PERO NUNCA LO TIRAS! ¡JAMÁS DE LOS JAMAES SI ESTÁ ENCUADERNADO EN TAPAS DURAS!
6. Y esto:
¿Por que las personas a las que jamás se les pasaría por la cabeza robar nada encuentran perfectamente lícito robar libros? 
7. Porque lo bueno si breve, dos veces bueno. Éste es brevísimo (100 páginillas de ) y buenísisimo.
8. Hmm... y esto también:
Quería haberte escrito el día que recibí el Angler, aunque no fuera más que para darte las gracias (...) ¡Que mundo tan extraño éste nuestro, en el que uno puede adquirir algo tan hermoso..., por lo que cuesta una entrada para un cine de Broadway, o por la quincuagésima parte de lo que te cobra un dentista por empastarte un diente! 
9. Cuando lo leas, creerás haber descubierto un libro superespecial de esos que casi nadie conoce, cuando en realidad, llegas tarde a la fiesta porque casi todo el mundo ya lo conoce. Así que, ¿a que esperas? Da igual lo que te hayan contado, llegar tarde no mola.
10. Porque lo digo yo y punto. (¿Esta frase realmente funciona o sólo lo hace cuando lo dicen las madres?)

lunes, 3 de febrero de 2014

Recapitulando... Enero 2014

Para ser yo, este mes no me puedo quejar. Cinco libros me he leído. Vale que uno tenia noventa y poquitas páginas y en menos que te descuidas ya lo terminaste, pero es un libro, ¿no? así que también sirve para engrosar la lista y hacer bulto.



Y estos tres son los que me han engatusado y han conseguido hacerse un hueco en mi cada vez más grande lista de pendientes.


¿Que tal os ha ido a vosotros en Enero? ¿Habéis recuperado el ritmo lector después de los atracones y las fiestas navideñas? ¿Habéis leído alguno de éstos?

viernes, 31 de enero de 2014

"Adiós a Berlín" de Christopher Isherwood. Willkommen, Bienvenue, Welcome.

Empecé con este libro por equivocación. Mi intención era leer la autobiografía de Christopher Isherwood por razones que ahora no viene al caso mencionar (Matt Smith protagoniza una adaptación y quería leer el libro antes de verla), la cual pensé que se titulaba "Adiós a Berlín", pero no. Error. Lo que yo buscaba era "Christopher y su gente". Lo que tiene sentido porque así es como se llama la película, pero en fin... El estudio creo empieza a hacer mella en mí. Corramos un tupido velo y olvidemos tal desliz. Fingiré que "Adiós a Berlín" es lo que quería leer y lo que terminé leyendo.

Es una colección de historias cortas que comienzan en la Alemania pre-Nazi de 1930 y llegan hasta 1933. Calificadas como George Orwell como "brillantes escenas de una sociedad en decadencia", es una oda de unas escasas 220 páginas a los personajes con los que Christopher se cruzó durante los días que pasó en la hedonista ciudad germana.

"Soy una cámara con su obturador abierto, pasivo, grabando, no pensando. Grabando al hombre afeitándose en la ventana de enfrente y a la mujer con un quimono lavándose el pelo. Algún día, todo esto será revelado, cuidadosamente impreso, fijo."

La trama resulta casi inexistente, y son los carismáticos y, en cierto modo, provocativos para los cánones de la época, personajes los que llevan la voz cantante y a quienes les corresponde la difícil tarea de mantener al lector interesado. Lo que cumplen con creces. Por un lado está, Sally Bowles (¿No os suena el nombre?), una camarera un poco ligera de cascos que quiere ser... Redoble de tambores, por favor... Lo habéis adivinado, ¡actriz!, y una casera que alquila habitaciones para sentirse menos sola. Por otro, una chica judía que sueña con irse a París, estudiar arte y enamorarse, además de una familia alemana normal y corriente cuyo hijo, un viva la vida de cuidado hace de gigoló para ganarse unos marcos y poder pagarse sus vicios, y por último un pobre hombre que sufre de mal de amores porque está coladito por ese chico.

Que Isherwood tiene cariño por esas personas se nota en cada página y en cada línea escrita, y es gracias a eso, y a su estilo, elegantemente decadente y siempre correcto, que momentos ordinarios de la vida diaria de los personajes, sin ningún atractivo especial aparente, se convierten en instantáneas dignas de guardar para la posteridad.

viernes, 24 de enero de 2014

"La playa" de Alex Garland. ¿Que tienen en común Super Mario Bros, Apcalypse Now y El señor de las moscas?

"Un selecto grupo de turistas pasa los meses pescando en los jardines de coral de las arenas blancas. Se van si quieren irse, regresan; la playa no cambia nunca. 
-¿Selecto? - pregunté con la mayor tranquilidad, como si hablara en sueños. La visión descrita por Zeph me había dejado totalmente absorto.
- Selecto. - Repitió. - Su localización se transmite de boca en boca entre los miembros de una minoría privilegiada. Es el Paraíso."

Quizás no conocíais el libro, pero estoy segura de que más de una vez os tropezasteis con la insulsa peli protagonizada por un Dicaprio todavía ídolo de adolescentes afligidas porque Jack sí que entraba en la tabla. Este es un claro ejemplo de que no se puede juzgar a un libro por su película. "La playa" de Alex Garland es "El señor de las moscas" de la Generación X, mientras que la "La playa" de Danny Boyle es de esas películas de "pues a mí lo que más me gustó fue la la fotografía".

La búsqueda del Paraíso es el pivote central de la trama, y ésta comienza para Richard, un veinteañero sin responsabilidades y un tanto atolondrado, en Tailandia. Allí, el Pato Donald (así es como se hace llamar el huésped de la habitación contigua a la suya. Sí, efectivamente está para que lo encierren) le deja por debajo de la puerta un misterioso mapa con indicaciones para llegar a una misteriosa isla, tan paradisíaca e idílica como prohibida. A la mañana siguiente, el hombre ya se había suicidado dejando un estropicio en su habitación. Sin nada más interesante que hacer y a falta de algo más temerario con lo que poder matar su tiempo, Richard convence a una pareja de franchutes con los que no había cruzado más que un "Hola, ¿que hay?" para que lo acompañen en busca de la isla. ¿Qué habrá realmente allí? ¿Sólo arenas tan blancas y aguas tan cristalinas que parecen photosopeadas o algo más?¿Será el Edén, como dicen, o una ilusión frágil y efímera?
"Sería muy triste aburrirse en el Edén, ¿no te parece?. Si te aburres en el Edén, ¿que más te queda?"
"La playa" es una lectura compulsiva y una de esas novelas que ofrecen tantas interpretaciones como lecturas se hagan de ella. Llena de caos, locura y paranoia, resulta tan divertida y entretenida como siniestra y oscura. Escrita en un tono coloquial que nunca cae en clichés, está salpicada de referencias a videojuegos y películas y está hasta arriba de interrogantes de las más variadas dimensiones. Algunos se resuelven a medida que se va sucediendo la historia, mientras que otros permanecen omnipresente e incluso van más allá de la última de sus páginas. A Garland no le va nada el "aquí te pillo aquí te mato" y juega con el voraz interés del lector. Lo alimenta sin llegar a satisfacerlo y lo deja siempre con ganas de un poco más.
 ¿Lo has leído? ¿O has visto la peli?

martes, 21 de enero de 2014

Big Brother is watching you

¿Que qué pinta Bowie, Incubus, Muse y Radiohead aquí? Pues como hace 64 años que, un día como hoy, 21 de enero, murió George Orwell, en homenaje se me ocurrió hacer una playlist recopilando las canciones que más me gustan inspiradas en su libro "1984". Es un listado ecléctico y hay un poco de todo, así que, que nadie se asuste si entre la delicada vocecilla de Chris Martin y el androgenismo del señor David Bowie, aparecen unos punkarras con crestas multicolores cantando a voz en grito.

  • "California Über Alles" de Dead Kennedys
"Now it is 1984/ Knock knock at your front door / It's the suede-denim secret police. /They've come for your uncool niece."
  • "Talk show on mute" de Incubus.
 "Come one, come all, into 1984"
  • "Faster" de Manic Street Preachers
"I hate purity. I hate goodness. I don't want virtue to exist anywhere. I want everyone corrupt."

  • "Standards" de The Jam
"Look, you know what happened to Winston..."

  • "United States of Eurasia" de Muse
"These wars, they can't be won."
  • "Spies" de Coldplay
"Awake to see that no one is free. We're all fugitives, look at the way we live. Down here, I cannot sleep from fear, no. I said, which way do I turn? I forget everything I learn."; "If we don't hide here, they're going to find us, and if we don't hide now, they're going to catch us when we sleep, and if we don't hide, they're going to find us."

  • "Testify" de Rage against the machine
"Who controls the past now, controls the future, who controls the present now, controls theh past...
  • "Rock n roll with me" de David Bowie. Bowie intentó producir un musical basado en la novela pero la viuda de Orwell le negó los derechos. Lo único que queda de esa idea son algunas canciones en el disco Diamond Dogs
  • "Only people" de John Lennon
                                                "We don't want no Big Brother scene..."
  • "Boot stamping on a human face forever" de Bad Religion
"You don't need to be afraid, you deserve Two Minutes Hate"


¿Has leído 1984? ¿Te gusta Orwell? 

lunes, 13 de enero de 2014

"Las finanzas de los poetas" de Jess Walters. "Weeds" en plena crisis financiera.

Fuente

Comencé a leer Las finanzas de los poetas sin saber de que iba porque 1. La portada me recordaba un poco a la cabecera de Mad men, 2. El título es chulo, y 3. Jess Walters publicó hace un año "Beautiful ruins", y según Harper Collins, la editorial que lo publicó, uno de los mejores libros de 2012. Estoy segura que su opinión sea tan objetiva como la que las abuelas tienen sobre sus nietos, pero le concederé el beneficio de la duda porque la portada y el título molan.

El pistoletazo de salida en Las finanzas de los poetas se produce cuando Matt, un padre de familia de cuarenta y tantos largos, desempleado, con una deuda de más de 30000$, una mujer que flirtea digitalmente con su noviete del insti, un padre senil que se casó con una stripper que le robó todo su dinero, y una notificación de deshaucio que se hará efectiva en 7 días, se levanta en medio de la noche dispuesto a pagar por un cartón de leche por 9$. Unos macarras que parecen salidos de una canción de Snoop Dog le ofrecen un porro, se lo fuma, se va de fiesta con ellos todavía en zapatillas y a partir de ahí todo se sale de madre. Hay una crisis de mediana edad en toda regla, una crisis matrimonial, una laboral y como no, la reina de todas las crisis, la económica.

He perdido mi inocencia. Estoy decepcionado, y no porque mi casa hubiera perdido la mitad de su valor. Lo que me decepciona es que me creí su propaganda. Me permití creer que una persona podía tener un pedazo del mundo, cuando la verdad es que todo lo que intentas poseer te termina poseyendo a ti. Todos estamos de alquiler. Es ahí donde los poetas nos han fallado, deberían habernos recordado todo esto. Regular los mercados existenciales y temporales, y equilibrar el inmobiliario con un estado etéreo. Joder, no necesitamos rescates, auxilio financiero o subvenciones. Necesitamos más poetas. 

Una comedia dramática, ocurrente y absurda por momentos, con un pringado como protagonista a quien le daría una serie de esas de 30 minutos de HBO o Showtime, todita para sus aventuras y correrías. Las finanzas de los poetas sería el equivalente a Weeds, si la serie hubiese sido un poco más sarcástica y hubiese sido protagonizado por un Nancy Botwin masuculino. Una sátira ingeniosa y una tanto alocada, de ritmo ágil y ligera sobre el consumismo desenfrenado que padece nuestra sociedad.

martes, 7 de enero de 2014

New kids on the block

¡Más libros para poblar mis estanterías! Eso es lo que me han traído sus Majestades los Reyes Magos de Oriente (y alguna que otra cosa más...). Los muy majetes no sólo me han traído uno, sino que dos (técnicamente tres, porque Choque de Reyes está dividido en dos partes para que poder sacarlo de paseo sin que produzca lumbalgias).

Llevaba tiempo con ganas de hincarle el diente a Grandes esperanzas pero siempre estaba cogido en la biblioteca. Será lo primero que leo de Dickens así que a ver que tal... Canción de Hielo y Fuego la empecé hace poco. Sí, sí, lo sé. ¿Estuve viviendo en una cueva o que?. Llevo siguiendo las muertes de los Stark desde que comenzaron a emitirlas pero los libros me daban un poco de pereza leerlos... ¡Nadie me advirtió que eran más adictivos que la telebasura!

Y a vosotros, ¿que os han regalado? ¿Habéis leído alguno de estos?

lunes, 30 de diciembre de 2013

"Navidades trágicas" de Agatha Christie. Entre turrón y mazapanes Poirot desvela un crimen.

Fuente

Todo el mundo miente en algo. Conviene separa las mentiras inocentes de las otras más importantes.
Navidades trágicas es el especial de Navidad que Christie le escribió a Poirot. Un clásico whodunnit que gira en torno a un asesinato, cuyo principial ingrediente, sin embargo, es una reunión familiar condimentada con la Santa Trinidad de las novelas de suspense: Un viejo cascarrabias, un mayordomo y una herencia. Rencores, envidias, desconfianza y sospechas con el inconfundible toque de Agatha. No hay ornamentos innecesarios, parafernalia, subtramas o trucos de mercadillo. La tía se sale sin necesidad de todo eso, y en su lugar usa palabras simples, directas y efectivas marca de la casa. 
Los Lee somos así. Recordamos las cosas durante años enteros, meditamos sobre ellas, mantenemos latentes los recuerdos. 
Para qué mentir, Navidades trágicas está lejos de ser el mejor libro de Agatha, pero cumple y entretiene. Me costó un poquitín entrar en la historia y en el habitual trance Agatha Christie (ese que me hace olvidar que hay vida fuera, me produce palpitaciones, ansiedad, y ¡ay! pobre persona que se atreva a incordiarme hasta que no llegue al final del libro), pero anonadada me ha dejado el final. Un poco inverosímil, pero totalmente insospechado. Me quedé como la primera vez que vi un oso polar en la isla de Perdidos, con un WTF bien grande en la boca. 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Todo sobre Jenny.

A pesar de que hoy, Jane Austen, Jenny para los amigos, cumple nada más ni nada menos que 237 añazos (que se dice rápido oye), cada día se la ve con más vitalidad. Para poder contar a todos sus fans, los Janeites, se necesitarían miles y miles y miles de manos, sus libros se siguen vendiendo como churros, el señor Darcy sigue provocando sofocos entre las féminas, han sacado un juego de mesa inspirado en ella, están buscando financiación para un videojuego y a partir del año que viene su cara aparecer en los billetes ingleses. Casi .

Para poder entender esta fascinación, convertirse en un Janeite y pertenecer a este, cuanto menos, peculiar fandom, lo mejor es empezar por el principio e ir conociendo el terreno en el que nos vamos a adentrar. Estos libros, amenos, ingeniosos e interesantes, son un buen punto de partida para conocerla como persona, como celebrity y escritora, conocer a sus personajes más icónicos, Elizabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy, y a los Janeites más acérrimos y excéntricos.

Fuente
Among the Janeites de Deborah Yaffe Devoré este libro anonadada por las cosas bizarras que los fans de Austen estan dispuestos a hacer. Los personajes del libro van desde escritores de fanfiction o bloggers, hasta una pareja que tontea discutiendo a Jane Austen, pasando por un conspiracionista.

The Real Jane Austen: A Life in Small Things de Paula Byrne A partir de pequeños objetos, escenas, y detalles, vemos a Austen y descubrimos su vida y su persona como nunca antes nos la habíamos imaginado.

Jane Austen's Letters de Deirdre Le Faye ¿Para que negar que todos somos un poco cotillas y nos gusta husmear en la vida privada de la gente?

Orgullo y prejuicio de Jane Austen La biblia de los Janeites.


¿Que opinas de Austen? ¿Eres un Janeite? ¿Un fan empedernido? ¿O un lector esporádico?