lunes, 27 de abril de 2015

"We should all be feminists" de Chimamanda Ngozi Adichie. El tamaño no importa.

O por lo menos en este caso, porque este libro tan chiquirritiño es muy grande.

 
"What it shows is how the word feminist is so heavy with baggage, negative baggage: you hate men, you hate bras, you hate African culture, you think women should always be in charge, you don't wear make-up, you don't shave, you're always angry, you don't have a sense of humor, you don't use deodorant."  
48 páginas y 16cm x 11cm x 0'5cm le bastan a Chimamanda para argumentar y fundamentar de forma elocuente, sencilla, y partiendo de experiencias personales en su Nigeria natal, qué significa para ella el concepto de feminismo hoy en día.

"We Should All Be Feminists" es la versión escrita del TED talk de la muchacha. Un vídeo que se convirtió en must de TED en un tris y, que ahora, es un must para cualquier estantería. 
Su punto de vista deja la ira, los rencores y las acusaciones sobre quién tiene o no tiene la culpa de la situación de los géneros actual, en casa, y nos ofrece su opinión desde la ironía y el sentido del humor. Todo ello envuelto en una presentación que busca no sólo decir lo que piensa sino que también entretener a la audiencia.
Durante la lectura me pillé asintiendo repetidamente, gritando "amen, sistah!" varias veces, soltando alguna risita aquí y allá con sus chistes y enfurruñándome ante la desilusión de saber que las tres últimas páginas eran sólo unas meras notas sobre el autor y no más Chimamanda. Porque yo quería más. Mucho más. Pero me quedé con las ganas. Aunque ya se sabe, las grandes esencias se guardan en frascos pequeños.
"I would like to ask that we begin to dream about and plan for a different world. A fairer world. A world of happier men and happier women who are truer to themselves. And this is how to start: We must raise our daughters differently. We must raise our sons differently..."
LEED el libro. VED el vídeo. Me lo agradeceréis for ever and ever (se admite cualquier tipo de agasajo como gratificación, aunque se ruega que sea en libros. O gominolas).

                 
  
"Culture does not make people. People make culture. If it is true that the full humanity of women is not our culture, then we can and must make it our culture."
PD: Si he escrito bien el nombre de Chimamanda Ngozi Adichie, me merezco una galleta. Como mínimo.

lunes, 20 de abril de 2015

"La flecha del tiempo" de Martin Amis. ¡Huid, insensatos! ¡Huid!


Para meteros en materia diré que "La flecha del tiempo" es un libro que está escrito al revés y que comienza con un hombre medio muerto en una mesa de operaciones. A partir de ahí, su conciencia nos va narrando su vida... al revés. Al. Revés. Sí, sí. Y no en plan Benjamin Button, donde el hombre era viejuno y luego terminaba siendo un retoño pero el resto del mundo iba pa'lante. No, no. Aquí TODO va al revés en plan ver una peli mientras la estás rebobinando. El hombre se levanta de noche, se mueve hacia atrás y primero la comida se encuentra en sus estómago y después en su plato. Así con todo. Imaginaos lo bonitos que son los partos, lo de plantar un pino en el váter y cualquier otra cosa desagradable que se os pase por vuestras lindas cabecitas. CUALQUIERA.


Al principio andaba un poco perdida y estaba en plan ¿WTF? ¿Qué es esto? Esto no tiene sentido alguno. ¿O sí? Ah, claro, que la historia va al revés... Jo, que lío. Vuelta a leer el párrafo de nuevo. Y así, over and over again.


Luego, finalmente, me situé y ¡hala! ¡Cuanta originalidad junta! Un libro escrito al revés. No sé cómo no se le había ocurrido a nadie antes... Podría estar bien. La idea es buena. Veamos como se desarrollan los acontecimientos.


Un capítulo después: ¿Qué porqué no se le ocurrió a nadie antes? PUES PORQUE ES IMPOSIBLE LEER ESTO Y METERSE EN LA HISTORIA. Ahora entiendo porque la gente escribe los libros del derecho. No es una moda. Se le llama ser prácticos y mostrar piedad con el lector. 

Y aún por encima, es que NO PASA ABSOLUTAMENTE NADA. Lees el primer capítulo, y oye, por curiosidad y tal, por leer algo diferente, pues está bien, pero ya todo un libro que no son más que 150 páginas pero que parece un Ken Follet de largo... pues no. Es difícil de seguir la historia, de los personajes no sabemos nada porque nadie se molesta en decirnos demasiado y, salvo alguna frase chula que anda un poco perdida por ahí, no salvo nada de la quema. Y por si esto fuera poco, resulta que Amis se pasa como ciento y algo páginas preparándonos para el penúltimo capítulo, el que supuestamente es la caña, cosa que yo no dudo, pero es que estaba tan hasta el culo en el segundo que es en plan tío, acaba ya que esto me está resultando un coñazo.

Esta fui yo durante todo el libro. En versión un poco menos choni.
No había forma humana de disfrutar de esto. Y el final parecía no llegar. Y yo creí morir varias veces pero no tuve tanta suerte. Y como era para mi club de lectura tenía que leerlo ENTERITO. Mátame camión.


... Y de repente, cuando ya había perdido toda mi fe en la humanidad, el milagro ocurrió y vi la luz al final del tunel. El director del club nos preguntó si queríamos dejarlo.


OHDIOSMIO. ¡Albricias! ¡Hoy es mi día de suerte! Debería jugar a la lotería. Y a la ruleta. E irme a Las Vegas a apostar todos mis ahorros. Mis plegarias han sido contestadas... O no. Resulta que las jubiladas del club se opusieron diciendo que ya que habíamos llegado tan lejos ahora lo terminábamos.


¡Nooooooooooooooooo! ¿Pero quién les ha preguntado? ¡Qué se callen! No saben lo que dicen. ¿Por quéeeee? ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Sí, por favor.
Y, tras mucha sangre, sudor y lágrimas, llegué a la última de las páginas. Cuanto menos, me sentí renacer. Por fin era libre cuan pajarillo de semejante tedio. No creí que ese día llegara nunca.


¿Y que qué opino del libro? No voy a ser yo quien ponga en duda su calidad literaria pero...


He dicho.

Huid vosotros que aún estáis a tiempo. ¡Huid, insensatos! ¡Huid!


¿Lo habéis leído?

lunes, 13 de abril de 2015

Discos de esos en los que cantan para leer

Hace ya unas semanas Cris de She can read, hizo esta entrada con unas cuantas recomendaciones musicales para amenizar nuestras horas de lecturas  Le tomé prestada la idea e hice lo mismo, porque leer en silencio es abuuuuurriiiiido. Eso sí, antes de continuar pinchad en el enlace y daros un garbeo por su blog. Sé que es muy molón y tal, pero... volved, eh. Porfa...

¿Estáis de vuelta? Bien. Lo que iba diciendo, como yo suelo clasificar los discos en esos en los que cantan y esos en los que no cantan, hoy tocan los primeros. Los otros se merecen su entrada aparte.

Música maestro.


The Wild, the innocent & the E Street shuffle -  Bruce Springsteen

Obvio que Bruce iba a estar en esta lista. OBVIO. Si alguien lo dudaba, fuera de aquí. El segundo disco del Jefe y demasiado olvidado. Historias sobre la fauna y flora que forman el ambiente diurno y nocturno del paseo de madera de Jersey Shore con una E Street Band on fire y en pleno apogeo.





 Life in the treehouse - Marlango


No sabría ni por donde empezar para hablar del amor que siento por este grupo y, de todos sus discos, este es el que más me gusta para sacar a pasear con un libro bajo el brazo, tumbarme en un parque para hacer la fotosíntesis y ponerme a leer.

Blood on the tracks - Bob Dylan

Tengo la manía de tener que leer algo antes de caer en estado onírico y Blood on the tracks es el idóneo para eso. Pausado, tranquilo y un poco taciturno. Dylan y una guitarra acústica, porque el hombre lo vale y no necesita más. 10 canciones, 10 historias.





Small change - Tom Waits

Ni Frank sinatra ni leches. Tom Waits tiene LA VOZ. Profunda, grave, reasgada. Su cuarto álbum, publicado en 1976 lleno de esas letras suyas tan características sobre amores, desamores, desesperación y clubs de striptease apestando a alcohol y tabaco.



 

A flash flood of colour - Enter Shikari

Cuando estoy muy dispersa y me distraigo con cualquier pelusa que haya en órbita, me pongo unos maxi cascos y dejo que los chicos de Enter shikari me chillen y amenacen con destrozarme los tímpanos si no me concentro. Y fíjate tú por donde que funciona. Si tengo que copiar todos los géneros con los que la Wikipedia clasifica a Enter Shikari, no terminaríamos, así que diré que son rollo hardcore. Vamos, cañeros a tope.




Match point Soundtrack

Y porque no todo en esta vida es rock 'n' roll y en la variedad está el gusto, cuando me apetece cambiar un poco (muy mucho, más bien) de tercio, cojo la banda sonora de Match Point de la estantería, que se podría definir como una recopilación de ópera para novatos. Un par de greatest hits conocidillos que son un fantástico acompañante de las lecturas de época.



¿Qué discos de esos en los que cantan os ponéis vosotros para leer? 

lunes, 6 de abril de 2015

Cómo leer "Los miserables" y no morir en el intento.

1. Dejad de llamarlo "Los miserables". Apreded el argot, leñe. Si estáis en una cena con una copa de vino en la mano y queréis impresionar al auditorio pues entonces usar "Los Mis", suena tan estiloso y elegante como pretencioso y pijo. Por otro lado, si estás en un pub con la pandilla jugando al parchís o lo que sea que hagáis los jóvenes hoy en día, y alguien te pregunta que estás leyendo, di "El ladrillo", así como con indiferencia. Después dale un sorbo a la caña. Sonarás de lo más cool.



2. No tratéis al libro como si fuera algo de una sola noche. Victor Hugo no es de esos. Esto va a ser una relación. Y de las largas largas. De esas de las que una vez fuera, el cuerpo te pide unos meses de soltería e insulsos best-sellers para recuperarte. Si tenéis problemas con el compromiso, pensadlo antes de darle falsas esperanzas al pobre Jean Valjean que ya bastante tiene el hombre...

No le hagáis ese feo con esa carita que tiene...

3. No temáis. Es fácil de leer. Confíad en mí (Pensándolo mejor, no, no confíeis en mí). Le gusta hacerse el duro, pero una vez que lo conoces ya no lo es tanto. "Los mis" es el Danny Zuko de la literatura. ¿Qué? ¿Os va tentando?


4. No os dejéis engañar. La edición de bolsillo NO EXISTE. ¿Que pone eso en la portada? MENTIRA COCHINA. Yo tengo esa suspuesta edición de bolsillo y si me quiero de ir de viaje con Ryanair ya me puedo ir olvidando de empaquetar ropa si lo meto en la maleta. Por lo tanto, apuntad insensatos: Todos las ediciones están pensadas para deslomarnos y están patrocinadas por los fisioterapeutas del mundo. Si prentendéis llevaros a Cossette de escapada romántica pues o bien os compráis un eReader o contratáis a alguien que se deje la espalda por vosotros. 


5. ¿Quieres un atajo para poder terminar el libro pronto? Lee. Lee. Lee más. SIGUE LEYENDO. ¿Tienes planes para el fin de semana? ¿Una boda en julio? ¿Un trabajo? ¿Clases a las que asistir? ¿Una vida? CÁNCELALO. TODO. Libera tu horario y no te olvides de informar a tu familia y a tus amigos lo que planeas hacer para que no llamen a la policía si no das señales de vida, el correo se te acumula en la puerta y sólo te relacionas con tu gato.

Pues eso. Dejad de gandulear y ponos a leer.

Y si habéis llegado al final con vuestra salud mental totalmente intacta...


¡Farda sobre ello! ¡Así, con mucho swag! Pocos pueden decir que se hayan leído "Los Miserables". Yo desde luego que no, así que no hagáis ni caso a todo lo que os acabo de decir.



¿Y vosotros qué? ¿Os habéis atrevido con semejante mastodonte literario?