miércoles, 28 de mayo de 2014

Libros para sobrellevar la desazón causada por esa especie de medio final de temporada de Mad Men.

C'est fini! La primera mitad de la última temporada de Mad Men  ya se terminó (¡Chsst! no digáis nada que voy con un poco de retraso) y para sobrellevar la desazón y la espera aquí os traigo tres libros para paliar los efectos del síndrome de abstinencia.




El grupo de Mary McCarthy. El Sexo en Nueva York de los años 50 y el libro en el que se inspiró Candance Bunshell. Un grupo de licenciadas de Vassar (Universidad femenina super-prestigiosa y super-pija) nos cuentas sus experiencias sexuales y amorosas sin demasiados tapujos si tenemos en cuenta que se publicó hace más de 60 años. Eso sí, hoy en día nadie se escandalizará por leerlo. Conclusión, si Carrie, Miranda, Samantha y Charlotte vivieran en esa década pertenecerían, sin lugar a dudas, al grupo. 






From those wonderful folks who gave you Pearl Harbor de Jerry Della Femina. De forma frenética, hilarante y coloquial, como si estuviésemos en un bar con unas copas en la mano, Jerry Della Femina desmonta todos los tópicos y confirma otros muchos sobre el mundo de la publicidad. Cito palabras textuales de Jerry, "la publicidad es lo más divertido que puedes hacer con la ropa puesta".






 Revolutionary Road (Vía Revolucionaria) de Richard Yates. Anatomía del sueño americano y de las esperanzas e ilusiones de la clase media y acomodada que surgió en los 50. Un coche, una casa en las urbanizaciones de las afueras, dos hijos, un trabajo y una rutina monótona y aburrida. Los Wheeler tienen todo lo que la sociedad considera necesario para ser feliz, pero ¿lo son realmente?




¿Que otro libro recomendaríais para sobrellevar la espera hasta que regrese Mad Men con el final definitivo?

miércoles, 21 de mayo de 2014

"Lo mejor de la vida" de Rona Jaffe. Un libro al que se le pasó el arroz.


Antes de entrar a saco a contaros porque este libro me decepcionó a lo grande, os explicaré de qué va el embrollo. Veamos. Lo mejor de la vida se centra en un grupo de secretarias que trabajan en una empresa editorial de Manhattan. El grupo es de lo más variopinto y se compone de Caroline, la chica inteligente y ambiciosa que aspira a algo más en la vida que a tener un anillo en el dedo anular, está otra chica de la que ahora no recuerdo su nombre y como ya devolví el libro a la biblioteca no puedo comprobarlo, y que no quiere más que eso, casarse y tener hijos, April, la pueblerina tímida y apocada que tras un cambio radical de look se convierte en la mujer que todo hombre desea en la cama pero no a su lado en el altar, Gregg, un espíritu libre por fuera, otra chica con ansias de sentar la cabeza y ser esposa por dentro, y Barbara, una madre divorciada. Seguimos su rutina, la matutina y la nocturna mientras Jaffe nos muestra que se cuece dentro del horario de oficina y fuera de él en plenos años 50 en un mundo hecho por y para los hombres, donde las mujeres tienen pocas posibilidades de hacer algo por sí mismas que no sea dar el sí, quiero y fabricar churumbeles.

Cuando comencé a leer, me volví loca por el libro. La combinación parecía perfecta. Era entretenido y ameno, estaba ambientado en el Manhattan de los años 50 y prometía diversidad porque los personajes parecían tener cada uno sus propias opiniones sobre el trabajo, el matrimonio, los hombres, etc. El potencial a explotar era grande, pero nunca llegó a alcanzarlo.

Creí que iba a centrarse más en el triángulo mujeres, trabajo y matrimonio, y la aparente incompatibilidad de estos últimos contados desde el punto de vista de un grupo de chicas con opiniones diferentes al respecto. Pero no. Jaffe se va más hacia el terreno del romance, hacía lo sensacionalista, hacia el mero entretenimiento... Y eso no envejece bien con los años. Las tramas del libro, a día de hoy, se pueden considerar simplonas y previsibles y, una vez entré en materia, no pude quitarme el regustillo a esto ya lo he visto antes en alguna serie/película/libro. Cada vez que la trama cogía una desviación o hacía un giro, se veía venir a leguas por dónde iban a venir los tiros.

Los personajes femeninos terminaron pareciéndome patéticos por las decisiones que tomaban, por su ingenuidad, rayana con la estupidez en ocasiones, y por su falta de personalidad y decisión. Todas parecían estar en plena revolución hormonal como si de colegialas quinceañeras se tratasen y, hombre que se les cruzaba por el camino, hombre al que no se resistían aunque fuesen obvias sus intenciones. Los tíos, por su lado, todos capullos redomados. Y los personajes de ambos sexos, copias unos de otros pero con distinto nombre por una mala delineación y escasa construcción.

Puede que no esté siendo muy justa con el libro porque se publicó a finales de los 50, y si fuese una chica de la época o de las décadas siguientes, puede que lo hubiera disfrutado como es debido (o puede que no porque soy muy rara). Pero es que la razón de su éxito se basó en el escándalo que provocó que alguien hablara de abortos, hacer cochinadas con hombres antes de desposarse, comportamientos inapropiados por parte de los jefes y otras aventuras varias. Hoy ese elemento está fuera de juego porque dudo yo que a alguien a día de hoy le vaya a dar un jamacuco leyendo estas cosas, y no tiene nada más que aportar ni nada más que lo haga sobresalir.


¿Lo habéis leído? ¿Conocéis algún otro libro que os parezca que quedó obsoleto?

miércoles, 14 de mayo de 2014

"I love walking in London" said Mrs. Dalloway.

Fuente
"Se detuvo un momento, contemplando los ómnibus de Picadilly. (...) Tenía continuamente la impresión, mientras contemplaba los taxis, de estar fuera, lejos, muy lejos en el mar, y sola."

Hace ya una porrada de años se publicó una de mis escritoras favoritas publicó uno de mis libros favoritos. ¿Qué? La señora Dalloway. ¿Quién? Virginia Woolf. ¿Cuándo? El 14 de mayo de 1925.

Es un libro especial, diferente. Requiere ser saboreado, disfrutado, paladeado a bocaditos porque es para chuparse los dedos. Literatura con L mayúscula y uno de los que estarían en mi maleta si por casualidades de la vida alguna vez tengo que irme a vivir a una isla desierta.

Para los que no hayáis leído el libro ni os suene siquiera, os haré un resumen resumido: "La señora Dalloway dijo que las flores las compraría ella", así que sale de su casa de Westminster cuando el Big Ben da las diez de la mañana con la intención de ultimar todos los preparativos para que la velada que tiene planeado dar esa noche en su casa sea perfecta. Todo tiene lugar en un solo día en el que la acompañaremos en su paseo por la capital inglesa mientras todo se entrelaza con recuerdos y continuos flashbacks, un reencuentro próximo con un antiguo amigo muy especial, Peter Walsh, y la historia un veterano de guerra, Septimus, y su mujer, Rezia.

Fuente
"Pero que extraño, al entrar en el parque [de St. James], el silencio, la niebla, el zumbido de las abejas, los patos felices que nadaban lentamente, los marabúes contonéandose;" 


Este es el recorrido que hacen los personajes durante ese día de mediados de Junio, sin mencionar cual, en el que tiene lugar la historia y que, el años pasado, conmemorando el 90 aniversario de la publicación del libro, siguieron un grupo de fervientes admiradores.

Fuente
Para verlo con más detalle: Rojo: Mrs. Dalloway // Verde: Septimus y Rezia // Azul: Peter Walsh

Para todos aquellos que no podáis pasaros por Londres porque no os quede muy a mano (como a una servidora), algún majete usuario de Youtube hizo una recopilación con imágenes de algunos de los sitios que Clarissa visita.

           


¿Os gusta caminar por Londres tanto como a mí? ¿Leísteis la Sra. Dalloway?

viernes, 9 de mayo de 2014

De escaparates: Sujetalibros de DesignAtelierArticle

Dicen que la primavera la sangre altera... ¡y cuanta razón tienen!. Me he enamorado. No pude evitarlo. Me he enamorado de todos y cada uno de los sujetalibros de DesignAtelierArticle. Ay... es que son tan riquiños... ¡Mirad! ¡Mirad!


Ciervos // Jaula pájaros // Zorro // Batman // Verde menta // Tetera

Es una pena que esto no pueda ser y mi relación con ellos vaya a ser exactamente igual que la que mantengo con Jared Leto, imposible y platónica, pero es que mi humilde presupuesto estudiantil es totalmente incompatible con los astronómicos precios que piden con ellos. Que se le va a hacer... 

lunes, 5 de mayo de 2014

Opiniones que nadie me ha pedido pero que gratamente ofrezco sobre el libro de Veronica Mars. De nada.


Comienzo la entrada declarando que he adorado The thousand dollar tan line, primer libro del que será una serie sobre Verónica Mars. Es exactamente como un capítulo de la serie pero en papel. La trama, sin llegar a ser compleja ni previsible, ¡me pareció la bomba!. Aún así, como ser puntilloso que se precie, le he encontrado alguna que otra pega que como fan incondicional perdono. A excepción de la casi total ausencia de Logan.
  1. La narración es en tercera persona... ¿Por quéeeeeee? Podría llegar a comprenderlo si fuera necesario para la historia que el narrador y por ende nosotros supiéramos más cosas que las que Verónica sabe... 
  2. El libro se resiente de la chispa que Kristen Bell aportaba. Nota: Escuchar el audiolibro puede resolver este problema. Está narrado por ella. 
  3. ¿Dónde están los sarcamos y comentarios mordaces de Verónica? Sigue el mismo tono que la película, menor en número aunque igualmente agudos. Supongo que la facultad de Derecho pasa factura y convierte a todos en personas más solemnes y formales (Al habla una licenciada en Derecho muy solemne y formal). 
  4. ¿Soy yo o Verónica parece más adulta? Lo que es perfectamente normal, pero se me sigue haciendo raro...
  5. Logan? Where's Logan? Sus apariciones son más un cameo o un premio de consolación. Oh, mundo cruel. 
  6. Esperaba que ahondase un poco más en la supuesta trama de corrupción que existe en la oficina del Sheriff, pero me da que eso será el tema de alguno de los siguientes libros. 
  7. Los capítulos no son muy largos y terminan siempre con un cliffhanger, lo que producen el síndrome del "un capítulo más y lo dejo".
  8. Sobre la página 100 más o menos aparece un personaje muy importante para Verónica que me pareció un recurso un poco facilón para dejar a los lectores ojipláticos. ¿En serio era necesario ir por ese camino, Thomas? Pensé que estabas por encima de esas cosas... No creo que en ningún momento de la historia llegue a justificarse totalmente su presencia. Pero, bueno...  
  9. Sus esbirros, Mac y Wallace aparecen un poco, pero se echa de menos que los secundarios habituales tengan un poco más de peso en la historia. 
  10. Sólo para fans.

¿Lo habéis leído? ¿Algún fan de Verónica en la sala?

viernes, 2 de mayo de 2014

Recapitulando... Abril 2014

Abril ha sido un mes flojito en cuanto al número de lecturas, pero no es el número lo que cuenta, ¿no?

Fui a examen a mediados de mes y el aumento en las horas de estudio supuso un aumento de las horas delante de la televisión en detrimento de las horas de lectura. Porque, aunque esté todo el día con el culo pegado a la silla, estudiar cansa y mis neuronas, al borde de la extenuación, me pedían un poco de caja tonta en vez de algo más intelectualoide. Esto se reflejó el número de libros leído, que hubiera sido menor si no fuera por Renfe que, además de auriculares para escuchar los bodrios con que me deleitaron, me regaló ocho aburridas horas de viaje de ida y otras ocho de vuelta donde o veía pasar montañas y todos los pueblos habidos y por haber de parte de la geografía española, o me daba un atracón literario. Supongo que ya sabréis que opción escogí. Qué previsible soy.


Las lecturas patrocinadas por Renfe fueron: The woman upstairs sobre la que ya hablé aquí y que fue buenísima, y Veronica Mars de la que hablaré próximamente, pero sobre la cual, a modo de teaser, diré que no defraudó (aunque encontré alguna que otra pega) y mi admiración por ella sigue intacta y extendiéndose a nuevos soportes ya no sólo audiovisuales. Y por último, Lo mejor de la vida. Empezó muy bien pero se desinfló poco a poco, aunque más correcto sería decir que simplemente perdí interés.

Contadme... ¿cómo os fue a vosotros?